La Hidroterapia y los Contrastes térmicos, hoy en día, están oficialmente reconocidos como una terapia con un elevado potencial terapéutico

 

Hoy la Hidroterapia está oficialmente reconocida como una terapia con un elevado potencial, tanto desde el punto de vista terapéutico, como desde el punto de vista económico.

 

Es de todos conocido, que el uso de las aplicaciones contrastes está especialmente indicado para los tratamientos del aparato locomotor, ya sea con tratamientos de hidroterapia, fisioterapia y rehabilitación por el método de contrastes térmicos. Los tratamientos con aplicaciones de contrastes actúan sobre la tensión muscular, la tensión nerviosa, el sistema circulatorio, (con la eliminación de toxinas, el refuerzo del sistema inmunológico y la potenciación de las defensas del organismo),  la artrosis, el fortalecimiento de la musculatura en largas convalecencias, las lumbalgias, etc.… e incluso en tratamientos de medicina “estética” como son los tratamientos   que actúan sobre la flacidez, la reafirmación de tejidos, descanso de piernas, etc. así mismo en creciente demanda.

 

Vaya por delante, que Therapy Cool es un equipo de alta tecnología, desarrollado y diseñado para la realización de contrastes térmicos, (aplicaciones de calor/Frío), y que en cualquier caso, para su utilización en tratamientos de fisioterapia, rehabilitación, etc… será el profesional de la salud: medico deportivo, fisioterapeuta, etc… el que supervisará y determinará todos y cada uno de los parámetros de funcionamiento del equipo, (temperaturas, duración de las aplicaciones de calor y/o frío, número de aplicaciones, etc…), para su aplicación en cada uno de los tratamientos. Dicho esto, tenemos que afirmar que con el diseño de Therapy Cool, hemos tratado de poner al alcance de los profesionales, especialistas de la salud, el poder de los tratamientos de hidroterapia realizados en los balnearios, junto con la flexibilidad, comodidad y versatilidad de un sistema autónomo y modular, de unas reducidas dimensiones.

 

Bases científicas:

 

El Dr. José Luís Cidón Madrigal, médico cirujano por la universidad de Salamanca. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Politécnica de Madrid. Especializado en Homeopatía y Nutrición. Diplomado en Homo toxicología y Medicina Biológica por la Internacional Gesellschaft Homotoxikologie. Investigador mundialmente conocido en el campo de la Ingeniería Biomédica. Preside en la actualidad, entre otras sociedades Nacionales e internacionales, el Instituto Hispano Americano de investigación y Desarrollo en Medicina Biológica, la Sociedad Española de Biorresonancia y el Instituto Español de Medicina Funcional. Ha participado como ponente en multitud de Congresos y Seminarios nacionales e internacionales. Lleva dedicado a la práctica de la Medicina Biológica más de un cuarto de siglo y es autor de más de un centenar de estudios científicos publicados en revistas médicas…. En el capitulo 30 de su libro “Los Caminos de la Salud”, explica que “La hidroterapia es tan antigua como el hombre y que el poder terapéutico del agua ha sido reconocido y utilizado en todas las épocas y por la mayoría de las culturas”, y continúa haciendo referencia a datos como:

 

En el Papiro de Ebers se recoge cómo los médicos egipcios recomendaban, para mantener un buen estado de salud, una serie de medidas higiénicas, como una alimentación sana, vestido adecuado, práctica regular de ejercicio físico y determinadas aplicaciones hidroterápicas.

 

En la Antigua Grecia, las mujeres de los macedonios se bañaban en agua fría tras el alumbramiento de sus hijos. Este hecho hay que considerarlo no sólo como una medida de limpieza, sino también como un método para evitar as hemorragias post-parto, ya que el agua fría tiene una acción vasoconstrictora y por tanto hemostática.

 

Pitágoras, famoso por su teorema matemático, en el año 530 a. de C., recomendaba a sus discípulos la práctica de baños fríos. (Aplicación fría, cuando la piel del paciente está caliente, “contrastes térmicos”), y una dieta vegetariana para fortalecer tanto el cuerpo como el espíritu.

 

Especial atención merece la figura de Hipócrates considerado como el padre de la medicina. Utilizó la hidroterapia como un método terapéutico de primer orden, empleando sus distintos procedimientos con gran profusión. Hizo recomendaciones concretas para cada tipo de aplicación y destacó la importancia de la piel como órgano desintoxicador del organismo.

 

En la cultura romana, los baños gozaron de amplia aceptación. Asclepíades, médico personal de Cicerón fue uno de los introductores en Roma de la hidroterapia. En el siglo II a, de C., los romanos llegaron a disponer de gran cantidad de instalaciones de baños públicos y privados, que empleaban para el placer de bañarse y para  fomentar la salud y tratar a los enfermos.

 

Posteriormente Galeno, uno de los padres de la medicina occidental y médico personal del emperador Marco Aurelio, recopiló información sobre los procedimientos terapéuticos de duchas y baños, y empezó a ponerlos en práctica.

 

Tras la caída del Imperio Romano y el posterior dominio del pensamiento cristiano (Edad Media), la cultura y el ejercicio de la medicina cayó en manos de clérigos y monjes hasta el siglo XI, relegándose la hidroterapia al olvido, ….

 

La hidroterapia no reaparece hasta el siglo XVII, y lo hace especialmente con los doctores Sigmund Hahn (1664-1742) y su hijo Johann S. Hahn (1696-1763), conocidos popularmente como los "médicos grifos" de Schweidnitz (Silesia). Investigaron sobre la acción curativa del agua,…. a ellos cabe el mérito de haber destacado el importante papel que ejerce la piel en la eliminación de sustancias nocivas del organismo, y cómo puede activarse esta función con determinadas aplicaciones de agua fría. (Aplicación fría, cuando la piel del paciente está caliente, “contrastes térmicos”).

 

Tras las aportaciones de los doctores Hahn, la hidroterapia volvió a perder terreno, en un momento en que los procedimientos naturales retrocedían ante tratamientos que se consideraban más modernos y científicos. La aplicación sistemática de la hidroterapia, su difusión y progreso, no vuelven a florecer hasta bien entrado el siglo XIX, graciasa dos grandes terapeutas empíricos (sin formación académica): Vinzenz Priessnitz y Sebastián Kneipp.

 

Priessnitz (1799-1851) nació en el seno de una familia de labradores en la aldea de Gráfenberg, hoy integrada en la República Checa. Cuando iba a cumplir 18 años, Priessnitz sufrió un accidente trabajando en el campo. Se lesionó varias costillas, y por este motivo recordó un hecho que le había causado gran sorpresa: había visto en el campo, cómo un corzo introducía su pata herida en el agua fresca de un manantial, repitiendo la operación durante varios días hasta sanar completamente su herida. (Aplicación fría, cuando la piel del paciente está caliente, “contrastes térmicos”).

En contra de la opinión de su médico, curó tales heridas mediante la aplicación repetida de compresas de agua fría, recuperando al poco tiempo su plena vitalidad.

 

Priessnitz creía que el origen de las enfermedades residía en sustancias nocivas existentes en el cuerpo, y que expulsándolas podíamos recuperar la salud. Si recuerdan, esta visión es idéntica a la que nos ofrece la Homo toxicología del Dr, Reckeweg.

A pesar de utilizar el agua como método terapéutico, no la concibió como remedio en sí misma, entendiendo que el agente de la curación era la fuerza vital del propio organismo enfermo. Cabe recordar algunas de sus célebres frases al respecto: "El verdadero médico reside en el propio ser humano, yo sólo ayudo a la naturaleza y ésta cura la enfermedad" "Hay que fortalecer al cuerpo, no debilitarlo, Si lo reforzamos convenientemente, no va a permitir que resida en él ninguna sustancia nociva y la eliminará". "No es la frialdad del agua la que cura, sino el calor que se produce como reacción a ella".

 

(El éxito de los tratamientos con aplicaciones de contrastes, reside en el resultado clínico de aplicar sobre el cuerpo estímulos térmicos sucesivos (frío-calor), estos estímulos producen sobre todo la vasoconstricción sanguínea, a partir del enfriamiento del cuerpo caliente, en contacto con el agua, y como reacción inmediata al calor la vaso dilatación, que provoca un aumento de la circulación sanguínea, ayudando a la limpieza y eliminación de sustancias patógenas a través del aumento de glóbulos blancos (armas de defensas del organismo), aumento del oxígeno a causa de la mayor producción de glóbulos rojos que lo transportan, y por lo tanto del anhídrido carbónico en el cuerpo. Esto nos lleva a una respiración más profunda para poder eliminarlo, lo que ventila los bronquios.

La musculatura se calienta en contacto con el frío y posteriormente se relaja. Los estímulos térmicos también producen en la piel una respuesta y por vía refleja potencian los nervios del sistema simpático, que liberan cortisona en respuesta a la situación de estrés y a su vez actúa el sistema parasimpático regulando el equilibrio físico y dándonos una sensación de bienestar y de calma,….

En definitiva los tratamientos con aplicaciones de contraste limpian los tejidos, eliminando los residuos tóxicos orgánicos y el exceso de calor interno, mediante la Termo-succión.

 

La hidroterapia de Priessnitz, se basa en tres pilares fundamentales:

 

1- El agua fría dirige sangre, vigor y calor del organismo, hacia aquellas partes del cuerpo que directamente entran en contacto con ella. La respuesta fisiológica del organismo a las aplicaciones frías, en forma de calentamiento reactivo, desempeña un papel decisivo para entender sus posibilidades terapéuticas.

 

2- El agua fría sólo es beneficiosa si la piel o la parte del cuerpo donde se vaya a aplicar está caliente, o todavía mejor, si suda. No hay que aplicar nunca agua fría en un cuerpo frío. Priessnitz supo también hacer buen uso de las posibilidades del agua, según interesara llevar sangre hacia una parte u otra del cuerpo.

 

3- Uno de sus más geniales descubrimientos fue el constatar, cómo las aplicaciones de agua fría podían agudizar muchas enfermedades crónicas, desencadenando a veces una reacción febril ligera o las llamadas crisis o reacciones curativas, Muchas enfermedades agudas mal curadas se transforman en crónicas, dificultando enormemente su total curación. La única posibilidad de acabar definitivamente con ellas es producir una reactivación controlada, en la que las aplicaciones de agua fría en forma de baños o envolturas frías seguidas de sudación, desempeñan un papel decisivo.

 

En 1880 el profesor William Winternitz, considerado como el fundador de la medicina naturista científica en general y de la hidroterapia en particular, y el primero en enseñarla en una Universidad, concretamente en la de Viena en 1892, descubrió el hecho sorprendente de que el agua al actuar en las terminaciones nerviosas de la piel, hace que ésta transmita mensajes directamente hasta un órgano próximo, o indirectamente mediante "arcos reflejos". Estos arcos conectan la piel con los músculos, las glándulas y los órganos. Cuando se aplica agua sobre la piel, sea caliente o fría, los arcos reflejos estimulan los impulsos nerviosos, que a su vez se transmiten a otras partes del cuerpo. Esta acción es similar a la transmisión de electricidad que tiene lugar cuando se enciende un interruptor.

 

Sebastián Kneipp (1821-1897) provenía de una sencilla familia de tejedores de Stephansried (Alemania).

Con la ayuda del vicario Mathias Merckle, se inició en los estudios sacerdotales y pudo ingresar en el seminario. El esfuerzo que realizó en esa época, unido a una insuficiente alimentación debida a su precaria situación económica, condujeron a Kneipp a un estado de salud deteriorado, agravado por la recaída de una mal curada tuberculosis que había padecido años atrás. El médico que lo trataba diagnosticó que su enfermedad era incurable y que no viviría mucho tiempo. Y es precisamente en esa época de desgracia y desaliento, cuando hace el relevante descubrimiento que resultaría tan beneficioso para su deteriorada salud.

 

En una de sus visitas a la biblioteca de la Universidad de Munich, encontró un pequeño libro titulado "Enseñanza sobre la fuerza y acción del agua fría sobre el cuerpo humano", escrito por el que había sido prestigioso médico y famoso hidroterapeuta Dr. Johann S. Hahn. En él se exponía cómo mediante el empleo adecuado del agua, se podía combatir incluso la tuberculosis. Se sometió rigurosamente a la severa cura que el autor proponía consistente en lavados, fricciones, baños e ingestión de grandes cantidades de agua. En pleno invierno Kneipp no dejó de acudir al Danubio dos o tres veces a la semana, para tomar los baños al aire libre recomendados. De esta manera fue recobrando la salud y, paralelamente, su rendimiento intelectual aumentó, con lo que llegó a obtener una beca de estudios para el seminario de Munich. Kneipp no dejó de leer y estudiar antiguos libros sobre el tratamiento con el agua, así como informes sobre los grandes éxitos que años atrás había ostentado Priessnitz con el líquido elemento. No tardó en perfeccionar los métodos que otros habían desarrollado antes y a mejorar los suyos propios. Los compañeros que pronto conocieron sus prácticas, empezaron a llamarle "doctor Hydrophylos". El bondadoso espíritu de Kneipp le llevó a combinar durante toda su vida los deberes religiosos, que asumió a partir de su ordenación sacerdotal, con la práctica de la hidroterapia para aliviar a los enfermos. De hecho fueron sus éxitos terapéuticos, más que su vocación religiosa, los que le harían famoso.

 

De la misma forma el Dr. José Luís Cidon Madrigal, explica en el mismo capítulo “COMO ACTÚA LA HIDROTERAPIA EN EL ORGANISMO” y dice:

 

El éxito de los procedimientos hidroterápicos no reside propiamente en el agua en sí, sino en el resultado de aplicar sobre el cuerpo estímulos de tipo térmicos (frío-calor), mecánicos (mayor o menor presión sobre la piel) y químicos (contenido mineralizante que contienen las aguas), con el objetivo de provocar en el organismo reacciones que pongan en marcha el proceso de curación. (Therapy Cool se basa en este principio y permite al profesional médico la realización de los tratamientos de hidroterapia con aplicaciones de calor y frío, desde la comodidad de una camilla y sin que el paciente necesite estar en contacto directo con el agua).

 

Los efectos de la hidroterapia varían de unos individuos a otros. Por ello, los tratamientos deben diseñarse teniendo en cuenta el caso particular de cada paciente, que vendrá determinado por factores como su constitución, edad, cronicidad de la enfermedad, etc.

 

En términos generales, la hidroterapia ejerce una acción desintoxicadora y revigorizadora sobre el organismo, aumentando su resistencia a las enfermedades.

Contribuye a movilizar y a eliminar las sustancias tóxicas a través de los órganos emuntoriales (vías intestinales, renales, respiratorias y cutáneas). Estimula la circulación sanguínea y linfática, los mecanismos de defensa y tonifica todas las actividades vitales.

 

Además de su acción general, la hidroterapia tiene efectos específicos sobre los distintos órganos y sistemas corporales que no vamos a describir, ya que el presente capítulo no aspira a analizar detalladamente los diferentes procedimientos hidroterápicos.”

 

Y concluye el capítulo diciendo: “Casi todas las grandes civilizaciones de la antigüedad conocían y utilizaban la hidroterapia. La hidroterapia es uno de los más antiguos métodos de tratamiento preventivo de enfermedades que ha dispuesto la humanidad, y resulta irónico que una medicina tan natural y eficaz haya de ser redescubierta en cada época.”

 

Nota: Las anotaciones en rojo, son aclaraciones realizadas por nosotros sobre el texto original.

 

Por otro lado hemos de hacer referencia al Informe de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Sanidad y Consumo, (Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias).

 

Según el propio documento el objetivo del informe es :

“Difundir entre los profesionales médicos, principalmente médicos de familia, la información que contribuya a orientarles en la materia, conocer las aplicaciones terapéuticas o rehabilitadoras que pueden ofrecer los distintos centros termales y explorar su interacción con los tratamientos médicos habituales a los que, con frecuencia, suelen estar sometidos los usuarios de estos programas de termalismo.”

 

“Como objetivos concretos de la publicación, se pretende dar a conocer a los profesionales de la sanidad la posibilidad de aplicar otras medidas complementarias terapéuticas eficaces y más eficientes, en consonancia con terapéuticas menos agresivas y ampliamente utilizadas en el resto de países europeos, por su alta capacidad rehabilitadota, fomentando la búsqueda e investigación de nuevas estrategias terapéuticas socio sanitarias que sirvan para frenar el alto número de incapacidades físicas provocadas por el incremento, de forma continuada, de la edad poblacional y la mayor esperanza de vida de nuestra población.”

 

El mencionado documento hace referencia a las diferentes patologías y especialidades concretas, así como los tratamientos específicos para cada una de ellas, su forma de aplicación, sus resultados, etc. Incluyendo una extensa bibliografía sobre cada uno de ellos. Por otro lado en el documento se realiza una revisión sistemática de la evidencia científica de los tratamientos termales y su estudio y valoración por otras Agencias internacionales de Evaluación en Tecnologías Sanitarias y organismos científicos.

 

Para la elaboración del documento se ha contado con la participación de veintidós colaboradores, la mayor parte médicos especialistas en Hidrología Médica, así como en otra especialidad o materia médica, sobre la que han escrito, que ha permitido dar un enfoque dual a los diferentes capítulos con el fin de conseguir una mejor comprensión por parte de los diferentes especialistas médicos.

 

Igualmente tenemos que mencionar el documento del Dr. Josep Lluis Llor Vila, “Evidencia científica de la Hidroterapia, Balneoterapia, Termoterapia, Crioterapia y Talasoterapia”.

 

Según el propio documento, el objetivo del mismo es responder a la pregunta: ¿existen evidencias científicas con las técnicas de hidroterapia?

 

Para llegar a conclusiones, el autor analiza numerosos tratamientos cuyos resultados están basados en evidencias de ensayos clínicos publicados hasta febrero de 2008.

 

En los resultados concluye que la balneoterapia está recomendada para el tratamiento de un importante número de dolencias.

 

Por otro lado, el documento hace referencia a las diferentes técnicas hidroterápicas, así como a los tratamientos para los que cada una de ellas ha demostrado evidencia científica, estableciendo los diferentes grados de evidencia científica, en función de la eficacia del tratamiento.

 

En los apartados “4”, Otras técnicas de Hidroterapia; “4.1”, Termoterapia; 4.2, Crioterapia; y 4.3, Hidroterapia de temperatura alterna, hace referencia a numerosos dolencias que mejoran de forma muy notable con las aplicaciones de estos tratamientos basados en las aplicaciones de calor, frío o contrastes de calor y frío, estableciendo para cada uno de los tratamientos el grado de evidencia científica demostrado.

 

Por último, mencionar el informe realizado por el Dr. Pablo Sanz Peiro, en el que hace mención a la definición, clasificación, etc. de las aguas mineromedicinales, así como de los elementos que la definen: caudal, temperatura, pH, haciendo mención a los diferentes efectos que producen en el organismo las aplicaciones de calor y de frío, y explica que “En el hombre, por ser homeotermo y con un sistema interno de regulación de la temperatura, cualquier estímulo que produzca una diferencia de temperatura, va a poner en marcha reacciones fisiológicas que pueden ser empleadas en terapéutica”, básicamente ese es el principio en el que se fundamenta el desarrollo del equipo Therapy Cool.

 

Son muchas las referencias, en diferentes foros, a las propiedades terapéuticas que tienen las aplicaciones calientes y/o frías sobre el organismo en general. En este documento hemos tratado de hacer mención a algunas de ellas, haciendo especial hincapié en las bases científicas que nos han llevado a desarrollar el equipo que nos ocupa.